El espíritu que me acompaña

Quizá no sea éste mi mejor post. Quizá no sea recomendable publicarlo un finde. Quizás creas que va de un tema, que no todo el mundo es capaz de encajar. Sólo te diré, que mi principal preocupación es reconfortar a alguien, que lo lea y se le dibuje, al menos, una sonrisa, que su corazón palpite en paz, porque ya pasó, pasó y lo hizo muy bien...

Por favor, tampoco te confundas. El título de este post no presagia un plagio fallido de la famosísisisima  saga, "La casa de los espíritus" de mi venerada Isabel Allende, donde una chica, Clara, desde su nacimiento, tuvo el don de ver y comunicarse con los espíritus de personas fallecidas, que se le aparecían. El perro de la familia también tenía ese don. 

Perdona también, quizá, lo inconexo del texto, lo escribí a las 3 de la mañana, hace una semana y ha sido sólo ahora, que lo he retomado, para revisarlo y subirlo al blog. Porque después de darle muchas vueltas, lo llevaba dentro y quería sacarlo fuera.

Prosigamos pues, con los espíritus. Parece ser, que estos espíritus (los que algunas personas tienen el don de ver) conviven con nosotros, entendiéndose "nosotros", como los vivos, aunque conozco a mucho vivo que parece muerto, en fin... Entran y salen de diferentes planos, algunos almas en pena, con temas por cerrar, otros de paso, de visita, para lanzar mensajes y hacer que lleguen a sus personas queridas, visitarlos... muy a lo "Entre Fantasmas" protagonizada por Jennifer Love Hewitt.


Y yo me lo "creo" 

Eso confirmaría por qué muchas veces, "sola" en casa, me siento observada; otras, simplemente acompañada. Quizá explique, por qué, durante mucho tiempo, miraba bajo la cama y cerraba la puerta del dormitorio y me ahogaba con la manta, ya bien superada mi mayoría de edad... Explicaría su existencia, no que yo tenga el don.

Todo esta "introducción paranormal" surge a colación de que, lamentablemente, asistí al velatorio de una persona MUY querida por parte de una de las fundadoras de este blog. Una larga enfermedad lo mantuvo en vilo injustamente durante mucho tiempo. Ahora, con toda seguridad, vive en otro sitio, allí siempre gozará de buena salud y descansará en paz. 


Yo le pediría, que quedara con mi abuela, es buena conversadora, le gusta mucho saber y por eso pregunta mucho, pero no tiene malicia, todo lo contrario, es la bondad personificada. Que le diga, que la vi cuando vino a despedirse al día siguiente de haber iniciado su viaje y que estoy contenta, porque estaba en un prado verde, con la brisa balanceando la hierba alta. Y que le diga también, que mi abuelito está bien de salud, pero que, desde el mismo día en que ella se fue, se lo llevó.



En el macroedificio-tanatorio había mucha gente. No cierra. Abre las 24 horas del día, cual factoría. Ahí siempre hay trabajo. Muchas energías. Mucha diversidad. Muchas religiones. Pero todos allí, con un fin común: acompañar y mostrar apoyo moral a los familiares y amigos más cercanos.

No fue hasta hace poco, que mi yo interior se resistia a hacer acto de presencia en este tipo de sitios. ¿Qué decir, que reconforte, a una persona que está destrozada por la pérdida de un ser querido? que lleva mucho tiempo sin dormir, que no sabe ni dónde está, que le ha dejado de importar completamente las vacías preocupaciones de hace unos meses o que, ¿por qué no decirlo? que ha descansado, junto con la persona que se ha ido, porque tanto dolor y sufrimiento, POR FIN, han cesado... a día de hoy no he encontrado las palabras.

Es curioso, cómo en este tipo de lugares y situaciones, es donde aprovecha la gente para actualizarse sobre vidas propias y ajenas. Devolverse objetos olvidados, dar recados de personas que no pudieron asistir, quedar para próximas ocasiones y, obviando la tristeza reinante del momento, donde se escuchan muchas risas.

Qué acertado ese dicho de que: no hay funeral sin risas, ni boda sin lágrimas. Hasta yo me lancé contando en un determinado momento mi estrafalaria intervención en un funeral al que asistí en Alemania. No la voy a contar ahora, no puedo ni abrir los ojos de la hartera de llorar que me ha dado recordar a mi abuelita. Qué bien voy a dormir lo que queda de esta noche. De todas formas, un consejo, si vas a un funeral alemán en Alemania, ¡por Dios! ¡no lleves zapatos blancos! ¡Vete de negro "cerrao"! igual da, que no conozcas al difunto. Te lo cuento en otro post, ;-)))) ¿vale?

Dedico este post a ella 

A esa co-fundadora de este blog. A la entereza que demostró y sigue demostrando. A la lección que lleva más de un año dándonos a todos los que la conocemos, quedamos y hablamos frecuentemente con ella. A ella, por mostrar que las personas sí se pueden preparar para asimilar y sobrellevar la pérdida de alguien, que ha sido esencial para su vida. Por asumir la pérdida con honor, como parte inseparable de la vida. A ella, porque intenta compartir sus conocimientos y parte del largo camino que se ha visto obligada a recorrer, aún a sabiendas de que yo, estoy muy lejos aún de asumir según qué cosas, tan "deportivamente". Gracias por ser mi amiga, por ser como eres y gracias por el gran ejemplo de fortaleza que me das. 


Siempre con love, hoy con el espíritu que me acompaña, que yo pediría que fuera un chico superguapo, supermotivante o algo así, no creo que a Willy Fog le importe... en fin, no sé si se puede elegir...


Brujuleia ;-))))

Imágenes: Pinterest

5 comentarios:

T. Segarra. dijo...

Creer en algo, no garantiza su existencia. Por eso toda creencia, es vivir en lo irreal, en las ilusiones, en el error. Todos los conflictos, las violencias, las crueldades, las guerras, tienen en su raíz, las creencias. Yo creo que mi idea es mejor que la tuya, que va a solucionar nuestros problemas, por eso –como te considero un tonto por no creer en mi idea o teoría- te la impongo por la fuerza. Y como tú no quieres mi idea, pues también tienes otra, la defiendes, entramos en cofrecito, nos destrozamos haciendo la guerra.
Todo lo que decimos, como lo contrario, se puede negar o afirmar infinitamente. Por lo que todo eso, se convierte en una especulación, una huida, un entretenimiento. Pues lo real y verdadero, es esa división interna, que genera el conflicto y todos los problemas, al salir afuera, al exteriorizarse en cada acto de nuestra vida cotidiana.
Ese es el reto de nuestras vidas: ver y comprender cómo funciona nuestro pensamiento, de manera que veamos que esa división y fragmentación interna, es la causa y el origen de todos nuestros problemas, miserias y dramas. Verlo, si es que somos afortunados y sensibles, de manera que ese ver sea la misma acción liberadora.

cuatrobrujillas ymedia dijo...

Gracias T.Segarra por tu reflexión.

Tratar estas cosas con respeto no es fácil, yo lo he intentado y el mensaje ha llegado a quien quería que llegara correctamente, por lo que estoy contenta con este post.

El tema de las creencias, da para largo y podríamos estar eternamente debatiendo, yo tomo la postura del respeto y la tolerancia.

Y muchas gracias nuevamente, por haber compartida tu opinión en este blog, de verdad.

Juani Lopez Berrio dijo...

Hola cuatrobrujillas...me encanta poder compartir contigo y que compartas conmigo...en cuanto al post...hay dias y dias que ¡ay!...de modo que no te preocupes por si es triste...todo tiene cabida en nuestras vidas...y ¿sabes que?...a veces no hace falta que te digan nada cuando van a un funeral....solo estar ahí puede decirlo todo...

cuatrobrujillas ymedia dijo...

Gracias por tus comentarios Juani! Tienes razón, hacer acto de presencia cuando ocurren estas cosas, suele ser suficiente. Y sí, en la vida hay de todo y sobre eso es de lo que escribimos en este blog.

Farfalla far dijo...

Hola.
En primer lugar me gustaría compartir mi opinión:
Bien es cierto que las ideologías sobre las diferentes creencias han acarreado muchas guerras y destrucciones masivas, pero si cada una de esas creencias las juntamos todas tienen en común una figura controladora y positiva (en nuestro caso "Dios") y otra negativa (Satanás, Audscias, Gabriel...) bien todo esto seguro que puede ser revatible. En mi opinión apartándonos de todo eso, yo creo en que siempre hay algo o alguien (un espíritu, vamos a llamarlo "x" que siempre nos acompaña e incluso nos salva el culo cuando estamos en la más mierda pero es difícil averiguar quien. Por otro lado están las conexiones que podamos tener con... "nuestro subconsciente" o quizá algo que vaya más allá de todo eso, yo por ejemplo suelo tener sueños y corazonadas que siempre adivino cosas pasadas o futuras hay gente que cree en ello y otra que no eso es según la mentalidad de cada persona. Espero que esto sirva de algo. Muchos saludos y mi mas sentido pésame