Tanto tiempo invertido eligiendo colores para las paredes de esta habitación, la otra o la de más allá. Paseos interminables mirando y remirando baldosas para el suelo, o revisando la larga lista de características de diferentes acabados para superficies, con el fin de seleccionar la más resistente y duradera.
¿Y pensar que podríamos haberlo dejado todo con un acabado cemento (también llamado hormigonado)? Lo fresco y actual que hubiera quedado. ¿No me crees? Pues echa un vistazo.