Sí, yo me “prostituyo”, pero es por tiempo limitado

Ya en nuestra entrada “Brujibienvenida”, dejé claro que ODIO LAS P.R. ¡Claro! La pregunta de rigor no puede faltar, ¿¿¿¿qué son las P.R.???? Pues ahí va la respuesta: PUTAS REUNIONES (espero no herir la sensibilidad de nadie por utilizar palabras malsonantes...) Sí señor!! PUTAS REUNIONES, en mayúscula, negrita y con sangre coagulada derramándose a borbotones...

Conviene, antes de entrar en materia, hacer una serie de aclaraciones:

Por diferentes motivos, de cuyas causas YO-SOY-LA-ÚNICA-RESPONSABLE, llevo como cinco mil años trabajando en el mismo sitio. Por encima de todo, doy las GRACIAS. He aprendido muchísimo. Tuve que pasar por diferentes puestos y en todos y cada uno de ellos, enfrenté inverosímiles momentos, con la precariedad de herramientas y la hostilidad como protagonistas. A veces, me pregunto si tendré tiempo de poner en práctica taaaannnnto conocimiento... Sigue siendo una gran experiencia, con sus cosas buenas y malas, cual yin yang... pero esta entrada va de algunas malas y yo esta semana estoy cansada e indignada, así que... cuerpo a tierra!!

De entre los variados conocimientos que me ha aportado este trabajo, está el ahondamiento en la parte fea que todos los seres humanos tenemos y que no todo el mundo se molesta en intentar pulir o disimular, ya que no viene a cuento mostrarlo a todo bicho viviente con el que nos crucemos durante el día...

Cada vez soporto menos la mala educación. Pero no la mala educación de: no pude ir a un super college privado caro; me refiero a la mala educación entendida como: te escupo las palabras como dardos envenenados, con la amenaza encubierta como telón de fondo (propia de abogad@s sin título).

También, he ido descubriendo que el trabajo con personas, quizás, NO-ES-LO-MÍO. Por lo menos, desde el punto de vista del puesto que he ostentado en los últimos tiempos. Entiendo, que si me dedicara a dar masajes, mi público estaría más dispuesto al buen humor; pero como lo mío, actualmente, son los números y rendir cuentas, ahí la cosa cambia drásticamente...

Me cuesta sudores dar la razón a casos perdidos, siendo ésta la única manera inteligente de zanjar una inútil conversación de besugos. Me cuesta un aumento preocupante de palpitaciones, estar escuchando durante un tiempo que parece interminable, los monólogos de alegres pensionistas de cartera llena, alma sosegada y sumisa esposa en casa o en el cielo (en paz descansen), que han pasado por alto completamente, que los tiempos de ahora no son los de antes. Es decir: 

Señor pensionista con pasta. 

Yo, chica más joven que Usted y que trabaja por un sueldo. 
No quiero su dinero a cambio de favores sexuales, sugeridos de manera cínica e indirecta. Y si lo va a intentar, al menos tenga la decencia de bañarse!!. 
Le quedó claro, caballero??!! 

Muuuuuy atrás han quedado aquellos tiempos, en los que los hombres de negocios, cuyo único atractivo era su brillante aureola de poder, mantenida por las ingentes e indecentes cantidades de dinero, que cobraban como sueldo y en forma de comisiones, atraían la atención y los favores sexuales de cualquier mujer de su elección. 

No, no quiero hablar con Usted. 
No, no tengo tiempo, yo tengo que llevar a cabo una serie de tareas, por las que se me han contratado y estar de charleta con Ud., que no me produce la menor satisfacción, NO-ES-UNA-DE-ELLAS!!!!

Recuerdo haberlo intentado casi todo. Desde poner cara de velocidad e ir de aquí para allá como una loca, con los ojos fijos en el vacío, abriendo y cerrando archivadores en plan: Dios!! Qué superocupada estoy!! (como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas); hasta tener una perfecta torre de papeles apilados en una de las esquinas de la mesa, listos para ser desparramados de un manotazo, en cuanto percibiera la presencia de un plasta asomando por la oficina, en un intento de suscitar pena por “todo el trabajo que tenía pendiente” y así, inducirle a dar la vuelta; o incluso, una vez, hice desaparecer todas las sillas, esperando que entendieran que el lugar al que habían ido, no era para sentarse y contar la película de su vida!!!

Luego están los extranjeros. De donde soy, damos uno o dos besos para dar la bienvenida/despedida a alguien. Añadiría, que ese alguien debería ser, al menos, conocido de círculos amistosos. Yo eliminaría los besuqueos del panorama laboral. Qué rollo!! A quién besar y a quién no?? A veces, no da tiempo a atravesar la mano entre una misma y el interlocutor, para frenar esos labios directos a tu cara. Pues con los extranjeros, sobre todo aquellos que vienen de “tierras frías” ocurre, que pasan de tener gélidas interacciones en su origen, a pretender cálidas acogidas en mi destino. Bueno, si me traen unos chocolates y me dicen que vuelve en 6 meses, a lo mejor, lo dejo pasar..., pero casi nunca me ocurre ;-(





Sin querer entrar en demasiados detalles... me he convertido en una especie de multifunción, capaz de llevar a cabo decenas de tareas a la vez, de diferente naturaleza en una empresa, con idiomas, conocimientos informáticos, líder por obligación y responsable hasta la médula, aún cuando me cueste 12 horas diarias de mi valiosísimo e irrecuperable tiempo (Sí, ya sé que no se me valora aquí, pero forma parte de la "prostitución" consentida...). En no pocas ocasiones, me veo avocada a ejercer también de psicóloga, policía, juez, mediadora, etc... todo ello sin títulación, claro!

Digamos que trabajo en un sitio con... MUCHOS socios y a todos, una o dos veces al año, hay que rendirles cuentas. Aquí, es donde entra el término P.R. Ahora mismo estoy pensando que sería más idóneo el término M.P.R, esto es, MALDITAS PUTAS REUNIONES. Es más acertado, desde luego!

Pues bien, las M.P.R. son muy deseadas por todos aquellos socios cuyas vidas están vacías. Vacías de prole, vacías de ilusiones, vacías de cosas bonitas. El anuncio de una M.P.R. es recibido como un motivo de diversión. Sobre todo, para los encargados de desmontar cada parte del bien estructurado orden del día. Yo los llamo, la Pandilla Basura, porque meten mierda a más no poder en las mentes del resto de los presentes, desprestigiando todo el trabajo que hay detrás de la milimétrica preparación de la M.P.R. Lamentablemente, aquí parece que tiene razón quien vocifera más, (¿será un factor cultural?). Mira que llevo años viendo lo mismo, pero cada año, superan al anterior en caos, medios de distracción y desfachatez a la hora de proferir mentiras, de difícil comprobación, pero sí de alto impacto entre los asistentes. 

Yo no dejo de pensar, que cada vez corro más peligro en estas M.P.R. y que como únicas armas de defensa tengo: mi silencio y mi sonrisa. Sonrisa no muy curvada que utilizo como escudo. Esta armadura la completan mis gafas de vista, porque una vez leí que las personas con gafas tienen menos posibilidades de ser agredidas, y mis zapatos planos, para salir corriendo, si la cosa se pone fea... la Pandilla Basura queda con anterioridad a las M.P.R. para decidir dónde se sentará cada quién y qué debe decir cada uno. Es todo un espectáculo ver como desarrollan la escena de lo preaviamente acordado, como en una obra de teatro... y cada año lo mismo... O_o  O_o   O_o

Aún no he perdido la esperanzas de que algún día, en medio del caos, me levante en silencio, recoja mis cosas y me vaya lejos. Dejándoles tirados en medio del power point, del recuento de votos, de todo! Sería divertido, no saben ni dónde se enciende la luz!!


Supongo que ahora se entenderá el título de esta entrada. Yo no quiero pensar en números, yo no quiero organizar M.P.R., cuyo desarrollo atenta contra mi inteligencia y educación... pero como lo tengo que hacer para ganarme la vida, tengo claro que PROSTITUYO MI CEREBRO... y después, hago mi vida....

Pienso que nunca es tarde para cambiar de ocupación, por algo que nos haga felices y nos reporte beneficios económicos. Yo no he perdido la esperanza y le doy vueltas. Cómo salir airosa de este bucle, convertido en mi zona de confort ??? (os recomiendo este enlace, es brutal!!!)... Por eso, alguna vez, me permití soñar con montar un bibliocafé. Ahí la gente iría en su tiempo libre a descubrir tesoros literarios, charlar con su vecino de café... O una tienda de antigüedades, gente amante de las piezas bonitas... Sí, ya lo sé, quizá para tener éxito en esto me tenga que mudar al más antiguo, bohemio y chic barrio de Berlín, Londres o Praga... quién sabe??!!, en mis sueños mando yo y todo vale... Desde que me he permitido soñar, esto es un no parar!!

Mientras tanto, yo seguiré por mi senda. Algo me dice que mi camino, aunque no entienda por qué, en ocasiones, se torna tan pedregoso e intransitable, me llevará allá donde sueñe. Este viaje hacia ninguna parte, me produce emociones. Será esto el deseo de vivir? de hacer cosas? de descubrir??!! Seguiré fortaleciéndome contra la adversidad y maldad de los desgraciados, que han renunciado a ser felices y pretenden encontrar a un culpable, no dándose cuenta, que se han fallado a ellos mismos...

Pues nada!! Pa' fuera lo malo!!!

"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños"
Eleanor Roosevelt (1884-1962) Defensora de los derechos sociales y diplomática

GRACIAS!, sois mis complices en esta cruzada contra el mal-rollismo mundial!!!  ;-)))) 


BRUJULEIA.-

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace mucho que no leo algo tan aunténtico y bonito .
Me has emocionado.

Guayarmina Peña dijo...

¡Muchas gracias querido "Anónimo"! Afortunadamente, de esto hace algún tiempo y ya no me "prostituyo", un giro del destino me ayudó a salir de ahí y a enfrentarme a lo nuevo. En su momento me sirvió para sacar fuera parte de lo que me atenazaba el interior. Ahora trabajo en el futuro que deseo para mí, aún incierto, con miedos e incertidumbres, pero a gusto, libre, con esperanza, optimismo e ilusión ;-)